Las Médulas

Presentación

Un entorno mágico

Fecha de la declaración: 1997.
Figura de protección: Las médulas
Coordenadas:
Ubicación: suroeste de El Bierzo, provincia de León.
Horario de visitas: dependiendo de la época del año.
Más información: http://www.fundacionlasmedulas.info/
Precios: precio normal 2 euros, estudiantes 1,5 euros, jubilados y grupos 1 euro y niños hasta ocho años gratis

Datos Generales

Situadas en El Bierzo, al noroeste de los Montes Aquilanos y al lado del Valle del río Sil, Las Médulas son un impresionante entorno paisajístico español formado como resultado de las explotaciones auríferas romanas.

Considerada la mayor mina de oro a cielo abierto de todo el Imperio Romano, el trabajo de ingeniería que se realizó para extraer el oro alteró considerablemente el medio ambiente de la zona, dando como resultado un inusual paisaje de arenas rojizas cubierto de castaños y robles.

Los grandes movimientos de tierra que se sucedieron conformaron llanuras artificiales que sirven como vías de acceso a otras zonas como el Lago Carucedo, formado a su vez por el taponamiento de un valle con los residuos de la mina, y considerado humedal protegido.

Las Médulas son Patrimonio de la Humanidad

Este entorno fue declarado “Bien de Interés Cultural” en el año 1996 debido a su interés arqueológico. En el año 1997 la Unesco lo declaró Patrimonio de la Humanidad, en el año 2002 se le galardonó con el título de “Monumento Natural” y en el año 2010 “Espacio Cultural”.

Como anécdota destacar el hecho de que la delegación de Tailandia se opuso a la decisión de nombrar “Las Médulas” patrimonio de la humanidad al considerar que el paraje era el resultado de la actividad destructora del ser humano y suponía un perjuicio para la causa de la protección medioambiental. Alemania y Finlandia estuvieron de acuerdo con esta opinión. 

Historia

Legado de Octavio Augusto

Tal y como hemos explicado anteriormente, Las Médulas fueron en su origen una exploración romana de oro a cielo abierto. A pesar de que los pueblos indígenas prerromanos ya habían explotado el yacimiento, se calcula que empezaron a trabajar en esa zona en la época del emperador Octavio Augusto al ser el que dirigió personalmente gran parte de las acciones de conquista de los pueblos del norte que tuvieron lugar entre los años 26 y 19 a.C. 

Plinio el Viejo fue en su juventud administrador de las minas y es él el que aseguraba que se extraían al año de allí cerca de 20.000 libras de oro, aproximadamente 1.635.000 kilos.

Antonio García Bellido, profesor y arqueólogo, afirma que las tierras removidas en Las Médulas rondan los 500 millones de metros cúbicos. Si de media había tres gramos de oro por cada tonelada de tierra se estarían moviendo aproximadamente 1.500.000 kilos.

El número de obreros que se pusieron a trabajar en Las Médulas son de acuerdo con las cuentas de Plinio más de 60.000 pero los últimos estudios aseguran que basándose en la tierra removida allí serían en torno a los 10.000 o 20.000 hombres.

El origen del nombre de la zona, “Las Médulas”, no está del todo claro aunque entre los expertos en la materia se habla de que ése es el nombre que se le daba a los amontonamientos de paja, tremendamente comunes en esa zona. Otros autores lo relacionan con el latín metalla, metales. También hay muchos partidarios de que el nombre proviene del Mons Medulius (Monte Medulio).

La minería del oro

La fuerza del agua

Panorámica de las médulas

 

mineriaEl sistema utilizado era el llamado Ruina montium: el agua de los riachuelos de montaña se canalizaba y embalsaba en la parte superior de la explotación; la montaña se horadaba con una cuidadosa red de galerías muy pendientes, soltando el agua a través de ellas

mundoEl método empelado en la extracción del oro era tan eficiente que las minas fueron unas de las más productivas a escala planetaria en la época romana.

herramientasParte de la tecnología empleada para la extracción fue perfeccionada o diseñada específicamente para las minas de las médulas. Aún hoy se pueden observar métodos de extracción en esencia similares a los empleados entonces.

 

Las Médulas no fueron una zona escogida al azar por los romanos para comenzar a buscar oro, eran tierras de aluvión con polvo de agua donde había abundante agua y suficiente pendiente como para utilizar esa agua de fuerza hidráulica, además de existir suaves pendientes hacia el Sil que se podían utilizar como desagües.

La elección por lo tanto fue muy estudiada antes de ponerse en marcha toda la maquinaría. El sistema que utilizaron para la extracción del oro fue el “Ruina Montium”. Con él, el agua de los riachuelos de la montaña se canalizaba y embalsaba en la parte superior de la explotación, la fuerza del agua deshacía la montaña y arrastraba las tierras auríferas hasta los lavaderos.

Teniendo en cuenta la cantidad de agua utilizada, la longitud y el número de ramificaciones de sus canales, podemos considerar el sistema hidráulico de Las Médulas el más espectacular de los conocidos.

El monte Teleno jugaba un importante papel aquí ya que desde él se realizaban algunas de las captaciones. A una altitud de 2.000 metros se acumulaba la nieve que después, convertida ya en agua llegaba al río Cabo y alimentaba los siete canales que bordeaban la montaña y llegaban a los estanques de explotación. Se estima que la longitud de los canales era de aproximadamente 300 kilómetros. Eso sí, la construcción de estos canales, que en determinadas zonas discurren bajo la roca, fue la obra más difícil y cara de toda la explotación.

Finalmente el agua de los canales llega a unos depósitos construidos excavando el terreno que contaban con compuertas para distribuir el agua. 

Destacado

Puntos clave

Un buen punto de partida para esta visita es el Aula Arqueológica ya que allí se explica tanto cómo funcionó la extracción de oro como las complejas obras de ingeniería que se acometieron para la canalización del agua y cómo todo esto cambió su paisaje y la vida de las poblaciones cercanas.

Si no sois demasiado aficionados a la historia la visita merecerá igualmente la pena solo por contemplar “Las Médulas” desde el Mirador de Orellán, situado en su homónimo pueblo. Lo mejor es visitarlo a primera hora de la mañana o al atardecer.
Por otra parte, el Centro de Recepción de Visitantes organiza rutas para que los usuarios conozcan un poco mejor la zona, aunque también es posible visitarla sin guías:

  • Distintas combinaciones:Las rutas permiten realizar distintas combinaciones de mayor o menor distancia según el interés de sus visitantes, es decir, el tiempo del que dispongan y la distancia que deseen recorrer aunque lo recomendado para que la visita sea completa son dos días.

  • Senda Perimetral: la ruta más larga y por tanto la más completa. Exige un mayor esfuerzo pero tampoco se trata de una distancia excesiva a recorrer. Esta senda ofrece información sobre todos los aspectos de la minería romana del oro. Es un recorrido con el que resulta más sencillo comprender la importancia del agua en el proceso minero, y también cómo se han formado los humedales y los lagos de la zona.

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  • Senda de las Valiñas: es la más utilizada por los visitantes al ser muy sencilla y conducir a puntos del interior de “Las Médulas” como La fuente de la tía Viviana, o las cuevas de La Cuevona y La Encantada. Es un itinerario circular que empieza en el pueblo de “Las Médulas” y cuyo camino discurre por el interior de uno de los sectores de explotación de la mina. El recorrido permite comprender los elementos del espacio-tiempo, desde las huellas de la actividad minera romana hasta el cultivo mantenimiento de los castaños.

  • Senda del Lago Sumido: paseo sencillo y corto. Llega hasta el lago y también ofrece la posibilidad de llegar al Mirador de Chao de Maseiros, que cuenta con unas impresionantes vistas. A lo largo del recorrido se ven los lagos que se han ido formando gracias al drenaje natural del entorno, así como canales de evacuación y de lavado del conglomerado aurífero. El lago Somido fue durante un tiempo un canal de lavado.

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  • Senda de los Conventos: se puede acceder desde la carretera o desde el pueblo de Orellán. Complementaria a la Senda Perimetral, la Senda de los Conventos permite conocer técnicas mineras romanas menos conocidas que la “ruina montium” como son los surcos convergentes. Se pueden también observar con mayor detalle elementos de la red hidráulica.

  • Ruta de los poblados: esta ruta permite entender qué papel tuvo la explotación minera en la integración de las estructuras sociales y territoriales locales en el Imperio romano.

El entorno

Cambiando el paisaje

La explotación de la zona se abandonó en el siglo III y desde entonces la vegetación autóctona de la zona volvió a adueñarse del área. Robles, encinas y un elevado número de castaños son parte de la flora que ahora mismo predomina en “Las Médulas”.

Todo esto dio como resultado un entorno espectacular en el que destacan las caprichosas formas del terreno, cubierto de arenas rojizas que ya están más que integradas en la vegetación.

Entre su fauna actual destacan el jabalí, el corzo o el gato montés. En cuanto a las aves, existen más de cien especies, especialmente localizadas la mayoría de ellas en la vertiente del río Cabrera.

En las proximidades del lago de Carucedo crece una variedad de orquídea cuya flor simula un abejorro con el objetivo de atraer a los insectos y facilitar la polinización.

La Fundación

Por el valor y conservación de la zona

La Fundación “Las Médulas” pretende contribuir a la valoración, protección y desarrollo de esta antigua mina romana como un verdadero paisaje cultural, recurso de desarrollo para la zona.

Los campos de actuación de la Fundación son muchos: colaboración con las administraciones públicas con competencias en “Las Médulas” para la realización de actividades de protección, conservación y desarrollo de la zona, así como colaboración en los trabajos de investigación, potenciación de su difusión y conocimiento tanto en España como en el extranjero organizando cursos, exposiciones, conferencias, publicaciones…